Un campo de tomillo satura el ambiente de sus esencias. El aire se purifica y limpia. Los pulmones se ensanchan y los hedores se esfuman de mi pecho. Las tisanas de romero me tonificaron, me hicieron expectorar y mataron todos los microbios, que circulaban por mi cuerpo. Un cocinero de postín me lo aconsejó para la paella y para los guisos de carne de monte. Un ramillete de tomillo en flor, con sus flores blancas o lila, aromatizó mis aceitunas gordales. El poeta Virgilio le atribuía estas propiedades: Antiseptico, expectorante , vermífugo, y tónico,
Manuel García de Quesada y Martínez Victoria (1880-1978)
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Manuel García de Quesada y Martínez Victoria (biografía escrita por don
Miguel Moreno Jara)
“Granada, 16-7-1.880 +Jaén, 18-7-1.978. Hijo de don Pedro Gar...
Hace 1 mes