Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesía. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de febrero de 2009

EL AGUA CORRIA POR EL RIO






EL AGUA

El agua cantaba,
rodando por el río;
la fresca brisa rizaba
el cristal terso y frío
al caer la cascada.

Cloaba la rana
en la verde ribera,
y una trucha saltaba,
rápida y ligera
en busca del cielo.

Sentado en la ribera,
la brisa besaba mi cara,
y unas gotas de agua,
cantaban en la ladera..

El canto del río
remansaba mi alma,
y sembraba el rocío,
en el campo grana.

miércoles, 21 de enero de 2009

PAISAJE NEVADO



En la montaña, al sol, la nieve brilla,
cubierta por un sombrero de nubes.
Camino de la sierra, mis pies pisan,
la blanca nieve en un cielo de luces.

La nieve es una larga pradera blanca,
ni flores, ni nardos; todo es blancura,
Por la Montesina asoma la media luna
y al fondo los picos y la alta montaña,
cubierta de nubes, encajes de plata.

La nieve es paz, quietud y esperanza.
Me gustaría que todo fuera blancura;
Desterrar la opaca y oscura negrura.
Me gustaría tener un corazón de plata
y más aún tener una luz en mi alma


sábado, 3 de enero de 2009

NIEVE EN LA MONTAÑA







LA NIEVE

Nieve blanca,
Blanca espuma,
luz de la mañana,
fuente de nácar
y aljófar.

Al nacer el alba,
caían los copos blancos sobre mi frente.
Un velo tenue, cubrió el agro.
Y una luz clara, cruzó el campo.
Todo es blanco, cristal de luna,
Todo es blancura, y refulgente rayo

Los grises álamos
cimbreaban su talle,
y lloraban lágrimas .
La larga llanura,
se vestía de novia,
y mis largas pisadas
quedaban gravadas
en la redonda noria
del aire y del viento
Miré tu largo talle,
horizonte de leche,
con sabor a agua.

lunes, 10 de noviembre de 2008

EN LA MONTAÑA, LA LUZ




EN LA MONTAÑA, LA LUZ

En la cumbre me encontré Contigo.
Iba angustiado, apenado y triste,
en busca de claridad y silencios,

Pero no te oía. Tu lo quisiste.
Al recorrer la verde alfombra,
y pisar las flores rojas y albas,
miré a la luna, que subía oronda,
entre los cangilones de las rocas,
como una reina, bella y clara.

En el cielo estabas Tu, y no te vi,
Más allá de las brillantes estrellas,
estabas Tú, y con loco frenesí
miré de los espacios las esferas
y allí, entre nebulosas, yo te vi..

viernes, 31 de octubre de 2008

NUBES EN EL CIELO






LAS NUBES LLORAN

¡Nubes, rojas, negras y blancas,
montadas en los pies del viento,
nubes colgadas en la montaña!

Erais como celajes de plata,
como hadas besadas por el sol
o nimbos de algodones blancos

En el largo horizonte contemplo
el vaivén de tus figuras, y el son
de tus ritmos, a lo lejos bailando.

Nubes blancas, cargadas de agua,
nubes rojas, besadas por el sol,
nubes negras, llenas de tormentas,
nubes con ráfagas de rayos y fuego.
nubes sembrando esperanzas:
Lluvia, rocío, y torrentes de plata.

Los senderos se vistieron de verde
y en los caminos las flores albas
bailaban al compás de la luz tenue.





sábado, 17 de noviembre de 2007

OTOÑO. HOJAS MUERTAS






OTOÑO.HOJAS MUERTAS

Una alfombra de hojas muertas cubre el suelo.
Los bordes de los caminos, verdes y claros,
revientan lujuriosos con el nacimiento del otoño
Las tierras secas, eriales y alfombras de oro.

El viento cimbrea los blancos álamos,
y sus hojas, amarillas, vuelan por los aires,
y se amontonan en los suelos ocres y rojos
como una alfombra millonaria en colores.

Los membrillos brillan al sol de noviembre
Y los petirubios pican las brillantes aceitunas.
Ya no hay ni claridad ni luces, el cielo es gris
y las nubes, movidas, por el viento, escupen
el cristal de las primas aguas de la tarde.

Me gusta el otoño, pardo, frío y lluvioso,
Me gusta el quejido lastimero del viento.
Me gustan las hojas pardas y rojas del olmo,

En la ascensión por el camino de la sierra.
veo horizontes infinitos, que se cierran,
Y los picos de las montañas que se nieblan
y en la pradera el milagro de las setas.

En el otoño me gusta buscar las crestas,
pisar los senderos, discurrir por la pradera,
y el canto en el cielo de las negras cornejas.
Me gusta el cadencioso sonido de los grillos,
helados, en el fondo de sus madrigueras.

viernes, 20 de julio de 2007

VALDEPEÑAS DE JAEN

























¡ Duerme y sueña recostada,
entre Ranera y Susana!
La brisa sacude tus venas,
la luz quedó enzarzada.
en tus oropeles de seda.
Tu torre alta y señera,
se iza como una espada,
en la tarde fría y serena..

Desde la alta montaña,
te contemplo y adoro.
Refulges como el oro,
y eres platino y plata.

Sueña y sueña Valdepeñas,
entre jarales y peñas,
entre juncias y plantas,
entre las níveas cascadas
de tus aguas claras y frescas.

Sueños de paz y progreso:
Utopías, festines y fiestas,
luces, alboradas y cuentos,
cantares, trovas y endechas.

jueves, 19 de julio de 2007

SUBIR A LAS ALTAS CUMBRES



















































































SUBIR A LA MONTAÑA

Subir a las altas cumbres,
cruzar los amplios senderos,
escalar laderas, y valles,
como briosos aventureros,
en busca de luz y de aires

Subir a las agrestes cumbres,
acariciar las tierras pardas
palpar, tocar la luna blanca,
abrazar y besar las nubes
con mis frías y suaves manos.

Subiré a las agrestes cumbres;
besaré las rojas estrellas;
tocaré la alta techumbre;
abriré una larga besana
en el cielo gris y opaco.
Desde allí oiré los cantos
de un ángel, que me llama.

Subir a las agrestes cumbres.
Desgranaré una plegaria:
¡Dios mío, siento que Tú
miras de mi alma el fondo!.
¡Tu, mi guía y luminaria!
Siento placer, paz y gozo.
en esta altura fría y azul

Embelesado en esta orgía,
descubro las tierras esmeralda,
los horizontes y las lejanías
la vieja y rota cortijada,
el humo de las chimeneas,
el color de las viejas masías
el sonido de las campanas
y unas cadencias que me llenan.


Subir a las agrestes cumbres,
donde Dios está tan cerca.
El negro silencio de la noche,
y el tintineo de las estrellas,
de paz y quietud me llenan.

Subir a las altas montañas,
es llenarse de mil aromas,
de tomillo y mejorana.
del rico perfume del romero
del alto canto de la alondra,
y del misterio de los duendes.
Es llenar y colmar mi mente
de amplios y vastos anhelos.
Es descubrir que nuestra alma,
vuela entre sueños y la nada


Aquellas noche dormí al fresco,
acariciado por el fuerte viento
Y el canto de los mochuelos,
contemplé millones de estrellas,
y luces que surcaban el cielo.

jueves, 12 de julio de 2007

AL CRISTO DE CHIRCALES

Al Cristo de Chircales

Recuerdo la tarde,
una tarde verde,
con luna llena..
Una brisa serena
besó mi frente.
El agua cantaba,
al bajar la pendiente,
una bella nana..

Sonó la campana,
la una, las siete..
El Cristo viene..
como una esperanza,
como una paloma blanca..
por el horizonte verde.

Los ojos lloraban,
gotas de oro,
el corazón saltaba,
y el aire besaba,
los blancos chopos.

Caminar, y caminar,
por el camino seco,
entre el verde encinar,
y el álamo viejo..

Infinitos silencios,
ni aire ni brisa...
Largos arpegios..
en el aire silban.

El corazón vibra
de tanto mirar..
Llega mi Cristo..
como brisa de mar.
Ojos de olivo,
de tanto esperar...

El horizonte blanco,
y el espino en flor..
Las rosas del campo,
y el grito de una voz,
que llama y llama,
al Cristo, mi amor.

Mujeres y niños,
jóvenes y viejos,
reflejan cariño,
en sus ojos serenos
y en su caminar..
Cimbrean los helechos,
y el verde encinar.

En el cielo nubes,
blancas como espuma;
en lo alto un querube,
de blancas plumas,
subido en una nube,
llora sin cesar.

miércoles, 11 de julio de 2007

ALFOMBRA DE FLORES




Esta primavera he llenado mi cesto de flores:
Amarillas y rojas, verdes y blancas, lilas y azules.
He trenzado un ramillete de mil colores
para colocarlo en la consola de mi casa.
Me saturé del olor de los jazmines silvestres,
percibí el perfume de los espinos en flor,
llené mis pulmones del olor de la mejorana.
La sierra es una alfombra de mil matices,
tejida y pintada por los mismos dedos de Dios.
Las margaritas eran las señoras de la sierra
Los dientes de león lucían sus pétalos amarillos
en la exuberante lujuria de las praderas,
Las flores asoman con humildad sus crestas
entre esta inmensidad de colores y sinfonías
No hay armonía en los tonos, pero todo es gracia.
En los senderos, los caminos y las veredas
las rojas amapolas inclinan sus crestas a mi paso,
agitadas por el suave y tenue viento de la tarde
Un ruiseñor canta en las ramas de los encinares
y las cornejas, acrobáticas, cortan los cielos transparentes.
Sudoroso, me senté al borde del camino,
y bebí un baso de agua en un cuenco de barro.
Extasiado me rindo ante tanta luminosidad y grandeza.

martes, 26 de junio de 2007

ROSA BLANCA

Blanca como la nieve,
luminosa como un sol,
un pedazo de aromas,
se asoma a mi balcón.

lunes, 21 de mayo de 2007

UNA ROSA ROJA

Flor roja, azul o verde
¡Que hermosa y bella eres¡.
Me da pena que haya rosas negras,
Las rojas son soles tenues,
Las azules un trozo de cielo,
Las blancas un haz de nieve.

martes, 15 de mayo de 2007

rosa

Rosa y rosal,
Rosal eterno,
como el azul del cielo.
Rosa efímera, y marchita,
tu perfume y fragancia besan mis manos.
Rosa blanca, y roja como la sangre,
hecha un ramillete de aromas y fragancias,
La coloco en mi consola,
en florero de rayos azules, rojos y verdes
Hoy eres luz, lo más bello,
mañana, polvo y ceniza,
con tus pétalos deshojados y frescos.

Rosal eterno,
tus fuertes espinas
te envuelven..
Rosal azul, y verde,
Rosa amarilla y roja
Hoy eres fragante rosa,
Mañana ceniza gris,
que el viento se lleva.

martes, 1 de mayo de 2007

Primavera

Yo soy el Buen Pastor,
y conozco a mis ovejas,
y las mías me conocen a mí.
(Jn. 10,14)

SONETO A UN QUEJIGO

Erguido en la noche oscura y serena,
cimbreas tus ramas al ritmo del viento,
que penetra lo más íntimo de tu seno,
arrancando arpegios de luz y de seda.

Tu talla es ciclópea, fuerte y eterna,
tus brazos se abren al infinito cielo,
buscando el brillo de los luceros,
en un infinito horizonte de estrellas.

Años y años, tú, mi amigo quejigo,
plantado en un horizonte luminoso,
sentiste el paso frío del tiempo.

Cuando sonó el fin de mi destino,
besé tu duro y rígido dorso.
Tu te quedaste, eras casi eterno.

viernes, 27 de abril de 2007

LA TORRE



La torre del pueblo
Torre inmortal, perenne, y eterna
Tú siempre plantada en el cielo.
Cuando contemplo tu talle esbelto,
siento nostalgias y mucha pena.

Eres vigía de los abismos eternos
A tu sombra escribí mi larga historia.
Gracias a ti , hice luz y memoria
y en tus cantos prendieron mis versos

Tu silueta bordó mis espacios,
y acarició mis largos silencios.
Tus cantos eternos son infinitos